Ministerio de educación - Blog magisterial

Planeaciones 2019 | Sesiones de aprendizaje


La planeación educativa  se encarga de especificar los fines, objetivos y metas de la educación. Gracias a este tipo de planeación, es posible definir qué hacer y con qué recursos y estrategias.

La planeación educativa implica la interacción de diversas dimensiones. Por ejemplo, desde el aspecto social, hay que tener en cuenta que la escuela forma  parte de una sociedad y, como tal, los cambios que experimente la trascenderán.
Por otra parte, la planeación educativa se  es el diagnóstico,donde se vinculan las necesidades educativas, las condiciones de aprendizaje y los factores externos que afectan al proceso educativo.

La planeación puede considerarse como la anticipación a un futuro factible que puede prever un acontecimiento, su importancia radica en la capacidad que nos proporciona para poder predecir y sobre todo controlar un evento futuro. “La planeación es un proceso que supone la elaboración y evaluación de cada parte de un conjunto interrelacionado de decisiones antes de que inicie una acción, en una situación en que se crea que a menos que se emprenda tal acción, no es probable que ocurra el estado futuro que se desea y que si se adopta la acción apropiada, aumentará la probabilidad de obtener un resultado favorable”

De acuerdo a esta definición, la planeación debe ser aplicada a un objetivo y debe tener un propósito específico. La planeación se hace antes de efectuar una acción, requiere de información de los elementos que componen el sistema a planear, y es más necesaria cuando el hecho futuro implica una serie de decisiones interconectadas que deben efectuarse en orden determinado.

La evolución de la planeación, al igual que muchas otras disciplinas ha sido importante en los últimos 20 años y dicha evolución responde básicamente a los cambios significativos que han tenido las organizaciones sociales al ser influenciadas por aspectos económicos, políticos y culturales como lo son la globalización y el desarrollo de la tecnología. Así, la planeación se desarrollo primero bajo una perspectiva autocrática que correspondía la entorno de los primeros administradores y debido a las circunstancias referidas ha evolucionado hasta  aspectos como lo son la Teoría General de Sistemas que implica un análisis inductivo-deductivo de las situaciones a planificar.

Desafortunadamente, la práctica de la planeación arrastra una serie de antecedentes atestados de contradicciones y fracasos en intentos puntuales de solución, que a la luz de la opinión pública, aún parecen aumentar en lugar de disminuir la brecha entre los objetivos de desarrollo enunciados, y el desenvolvimiento real de nuestro contexto. Pareciera que el acto de planear, prácticamente se desliga con la acción, es decir, con la cotidianidad.

Las causas también se encuentran formando un círculo vicioso en la misma educación de los futuros planeadores, y en las formas de evaluar su desempeño a partir de la revisión de los documentos o planes, lo cual suele hacer pensar que es ahí donde la tarea del planeador termina, sin considerar en absoluto el cumplimiento de los resultados esperados.

Esta serie de problemas compartidos, definitivamente requiere de una imaginación colectiva para enfrentarlos, y la oportunidad de cada persona se revela en su cotidianidad, en la oportunidad recurrente para confrontar dialógicamente los lineamientos a los cuales se apega el pensamiento individual, y que sólo a partir de este principio, lograrán validarse como elementos primordiales de un esfuerzo colectivo en la búsqueda de un futuro más prometedor, “...el futuro no tiene posibilidad de influir en el presente mientras nuestra racionalidad nos lleva a utilizar el pasado para fijar un vago futuro.”[2]

La planeación entonces, debe ser no sólo la expresión de la forma de pensar y organizar por parte de un grupo especializado de la sociedad, sino también el resultado de las demandas y necesidades de la ciudadanía en general.

Y para responder a los múltiples requerimientos de una comunidad, el planeador debe lidiar con contradicciones, intereses particulares, restricciones presupuestales y políticas, entre otras tantas cosas.

Cada vez más, las figuras históricas y la diversidad cultural entran al debate en torno a nuestra identidad, para descubrir la esencia misma del futuro y la libertad de los hombres.

Pero esa continuidad cultural que define a una Nación, también nos muestra un reflejo más banal de nosotros mismos, a través de la corrupción, la ignorancia, la indiferencia y la jerarquización de las necesidades propias por encima de las de la colectividad.

Tal vez nuestra humanidad sólo podrá ser reivindicada si reconocemos que su vigencia radica en la confrontación continua de ideas y percepciones, sobre todo entre individuos de distintas razas, culturas y creencias: “...Si no reconocemos nuestra humanidad en los demás, nunca la reconoceremos en nosotros mismos.”

Educación

La educación  ha servido en muchos de los casos en la historia del hombre como un sistema de control para la población en general. Platón reservaba la sabiduría sólo para monarcas y sabios; en cambio, la educación que debía dársele al pueblo era sólo la necesaria para las labores que la sociedad necesitara.

Aunque las estructuras económicas, sociales y culturales han cambiado significativamente desde entonces, la educación sólo ha adquirido un cambio significativo: su auxilio en la movilidad de un individuo dentro de la organización de su sociedad.

Actualmente, la educación sirve como un filtro para la discriminación laboral, básicamente como tamiz para evitar conflictos sociales. ¿Pero es  la educación sólo esta visión económica? Por supuesto que es un componente de un todo que la educación es, como cualquier disciplina ligada a un contexto social. Sin embargo, es allí donde como docente , miembro de esa misma sociedad, los individuos deben darle un significado que trascienda en un beneficio para la comunidad misma.

La educación constituye un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia los ideales de paz, libertad y justicia social.  Los objetivos trazados para la educación en este siglo por las diferentes corrientes educativas mundiales, son muy ambiciosos y proyectan principalmente buscar una equidad en oportunidades. La educación deberá ser formadora de individuos con aptitudes necesarias para desempeñar una actividad laboral y también para poder insertarlos en las relaciones sociales, además de la adquisición de los conocimientos y las competencias debe acompañarse también una educación del carácter, de una apertura cultural y de un despertar a la responsabilidad social. Así deberá fomentarse la observación, el sentido común, el interés por el mundo físico y social que nos rodea, la capacidad de juzgar y elegir conforme a una ética personal y comunitaria, la cultura de la cooperación y la creatividad intelectual.

Igualmente, debe enseñarse que el desarrollo de la capacidad de cuestionar todo, no debe conllevar a una intromisión a los valores de las demás personas, el respeto por la diversidad es esencial, sobre todo en un mundo donde la movilidad física y en comunicaciones nos pondrá en convivencia en una aldea global. Debemos también conceptualizar  a la educación como una proceso inserto dentro de un contexto social, cultural, económico y político que es específico para cada país y cada región dentro de ese mismo país.

Entonces, para poder hacer planes sobre la educación habrá que considerar los sistemas que componen dicha organización, sus relaciones y interdependencias , los elementos que la integran, el medio en que se desenvuelven y el estado actual del arte dentro de dicha organización.

La educación es un vector crítico en la vinculación social ,  en la participación democrática, y sobre todo en la planeación de un futuro más justo y armónico con el medio ambiente; por ello, lo que se planté como modelo educativo a seguir, como programa de acción , cualquiera que sea su filosofía, curriculum y los parámetros de calidad que se asignen, no determinará sólo el rumbo de la educación como disciplina, sino el de la misma sociedad: ahí radica su importancia , ahí se encuentra el paradigma.

Recordemos que la educación es un proceso permanente que comienza desde el momento de nacer y termina cuando el individuo muere. Aunque para fines prácticos, delimitaremos aquel proceso educativo que es premeditado: la educación formal, y mediante la cual adquirimos una serie de conocimientos en forma de información o datos, hábitos, métodos, aptitudes, actitudes, un lenguaje, etc.

Ahora bien, el acto de educar debe inferir en el educando el deseo de aprender, incentivando la búsqueda de conocimientos más allá de las aulas, cuestionando todo, incluso lo dicho por el maestro. Y a partir de dichos cuestionamientos, y de una capacidad de análisis bien desarrollada, será posible fomentar e impulsar el desarrollo de su creatividad para proponer soluciones a los problemas de su entorno personal.

Se trata de conducir al alumno por un viaje a su interior para que aprenda a conocerse, y sea capaz de salir de sí mismo para relacionarse y convivir en armonía con los demás. Algo de suma importancia sobre todo en la actualidad que nos enfrenta a retos como la globalización, que nos sumerge en un mar de culturas donde se diluye nuestra identidad nacional, que en otro tiempo se consideró tan importante. Además, el conocimiento y la tecnología se actualizan constantemente y a cada momento se rompen paradigmas, mientras que la velocidad tan extraordinaria a la que viaja la información, no permite profundizar ni apreciar sus detalles.
                                                           Descargar planeaciones 2019



Share:

MAS LEIDOS

usuarios online